Seleccionar correctamente las bolsas filtrantes para un colector de polvo es importante para mantener una buena eficiencia de filtración, controlar la presión diferencial y prolongar la vida útil del sistema.
El cálculo depende principalmente de tres datos: caudal de aire, superficie de filtración y tamaño de cada bolsa.
La fórmula básica es:
Superficie de filtración = Caudal de aire ÷ Velocidad de filtración
Por ejemplo, si el sistema procesa 30.000 m³/h, primero convertimos el caudal:
30.000 ÷ 60 = 500 m³/min
Si la velocidad de filtración es de 1,2 m/min:
500 ÷ 1,2 = 416,7 m²
El colector necesitaría aproximadamente 417 m² de superficie filtrante.
Para una bolsa cilíndrica:
Área de la bolsa = π × diámetro × longitud
Ejemplo:
Diámetro: 160 mm
Longitud: 6 m
3,14 × 0,16 × 6 = 3,02 m²
Cada bolsa ofrece aproximadamente 3,02 m² de superficie filtrante.
La fórmula es:
Número de bolsas = Superficie total ÷ Área de una bolsa
En este ejemplo:
417 ÷ 3,02 ≈ 138
Por tanto, el sistema necesitaría alrededor de 139 bolsas filtrantes. La cantidad final puede ajustarse según el diseño del colector.
Además del tamaño, es importante comprobar el tipo de polvo, temperatura, humedad, material filtrante, diámetro del agujero de la placa tubular y sistema de fijación.
Materiales como poliéster, polipropileno, aramida, PPS o PTFE se utilizan en diferentes condiciones de trabajo.
Una selección incorrecta puede provocar mayor presión diferencial, limpieza frecuente, desgaste prematuro y menor eficiencia del colector.
El cálculo puede resumirse así:
Caudal de aire → Superficie filtrante → Tamaño de la bolsa → Número de bolsas
Para sustituir bolsas existentes, también recomendamos proporcionar las dimensiones, fotografías, condiciones de trabajo y tipo de polvo, para confirmar una solución adecuada.